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"Cook Library Scholars", un programa de apoyo para jóvenes, se transforma en una segunda familia

Más que una fuente de apoyo académico, el programa les da consuelo a los estudiantes y sus familias durante momentos difíciles y les anima a enfrentar los desafíos.
Dominga and Liliana

Dominga and Liliana /Courtesy of the Grandville Avenue Arts and Humanities

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“Mi mamá me dice que tengo que entregarme a mis estudios para ser un modelo para mis hermanas menores”, dice Liliana. “De esa manera pueden seguir mi ejemplo y también tener un futuro mejor”.

Liliana tiene un carácter potente, y tiene apenas 13 años. Su presencia es tranquila, genuina y reservada, pero detrás de sus lentes de montura negra hay una fuerza mesurada. Al ver a esta adolescente sonriente y responsable, nunca se te ocurriría que ha sufrido la pérdida de su padre. El dolor que vivió al perderlo de manera repentina ni la derrumbó, ni la definió, sino que hizo de ella la chica fuerte y compasiva que es hoy.

Su materia preferida es la ciencia, específicamente la geología, y le encanta jugar con sus dos hermanas menores. Incluso fue ella quien le puso el nombre de Juliemar a su hermana menor cuando nació. Otra actividad que le encanta a Liliana es la clase de cocina que se da durante las vacaciones de verano en la biblioteca “Cook Library Center”, porque, según ella, "cocinar no es sólo el trabajo de las chicas, ¡los chicos también necesitan saber cocinar!".

Aunque Liliana no sabe exactamente qué quiere ser cuando sea grande, las opciones que se propone son cualquier cosa menos ordinarias. "Quiero ser médica, con algún tipo de especialización, cuando sea grande – tal vez dentista". Ella tiene metas ambiciosas para sí misma, y ​​apostar por su éxito es algo seguro.

En algún momento la participación de Liliana en los programas de la biblioteca no era tan firme como lo es ahora. Ella comenzó a ir allí en el tercer grado, pero se unió al programa “Cook Library Scholars” en el quinto grado, hace tres años. Describe cómo el programa les brinda apoyo académico a los estudiantes, ayudándoles con las tareas y fomentando el crecimiento personal. Según ella, los estudiantes tienen una relación de confianza con los maestros allí y ahora cuentan con los recursos necesarios para ser los mejores estudiantes posibles.

Cuando se le pregunta si le gusta el programa, la mirada de Liliana se ilumina. "En los últimos años se convirtieron en una segunda familia para mí. Ahora tengo dos familias: mi familia de la casa y mi familia de la biblioteca”.

Más que una fuente de apoyo académico, el programa les da consuelo a los estudiantes y sus familias durante momentos difíciles, incluyendo a Liliana. Hace tres años, su padre falleció inesperadamente.

"La Señorita Mónica me ayudó mucho cuando mi papá murió", afirma. Mónica Zavala, Gerente del Programa Cook Library Scholars, está sentada al lado de Liliana. Se abrazan con mucho cariño. "Y ahí es cuando empecé a venir aquí. Porque antes mi papá me decía que él creía en mí, y que yo podría alcanzar mis metas. Él no sabía leer ni escribir, pero creía que yo iba a poder hacerlo todo por mi propia cuenta.”

El padre de Liliana era un defensor absoluto de la educación de sus hijos. Él creía en las capacidades de sus hijas con tanta firmeza que nunca pensó que necesitaban tutorías o ayuda con las tareas; más bien creía que iban a poder lograr cualquier sueño que tuvieran de manera independiente. Fue hasta después de su fallecimiento que la familia se dio cuenta de que la biblioteca les podría brindar apoyo no sólo de carácter educacional sino también de naturaleza emocional.

"Recuerdo que él me decía que uno de sus sueños para mí era que tenía que terminar la universidad porque quería que [mis hermanas y yo] tuviéramos buenas carreras". La voz de Liliana comienza a entrecortarse mientras ella intenta valientemente no llorar. "Él siempre me decía que yo era una buena niña. Recuerdo el último día que estuvo con nosotros, se iba a trabajar y le dijo a mi mamá que todo saldría bien".

Después de que falleció el padre de Liliana, su madre la inscribió a ella y sus hermanas en el programa Cook Library Scholars. "No hubiéramos venido aquí si mi padre todavía estuviera aquí, y ahora he aprendido que es importante tener otra familia para que puedan apoyarte en los momentos difíciles".

Liliana describe cómo Zavala ha sido una luz para ella desde que se conocieron. "Creo que para mí, la Srta. Mónica es como una segunda madre. Si le pasara algo a mi madre, podría confiar en ella con todo”. Sus ojos se llenan de lágrimas al describir la calidez con la cual la han recibido en la biblioteca. "Todo el mundo aquí es parte de una familia. Trato a todos aquí como hermanos".

Zavala comparte que la madre de Liliana, Dominga, ha sido una fuente de fortaleza para su familia. "Conozco a su mamá, y ella siempre está ayudando a los demás, siempre está haciendo actividades en la comunidad". Zavala explica cómo Dominga es su mano derecha – un referente para los padres del grupo. Ella es una de esas madres que va más allá para apoyar a la comunidad que la rodea y está dispuesta a hacer cualquier cosa, desde recoger después de un evento en la biblioteca hasta ayudar a otra familia en el programa a encontrar una casa para alquilar. Dominga es el ejemplo perfecto de una mujer que, mientras más reciba, más da, y sus hijas la observan y la imitan.

La Cook Library Center ha sido un lugar de recuperación tras la pérdida del padre de Liliana, no sólo para ella sino también para toda su familia. Zavala dice que muchas veces Lucas lleva a sus hijas a la biblioteca para jugar y relajarse en familia. Hay un aire de paz catártica para las familias aquí. La red de apoyo que se ha creado sostiene a cada uno que forma parte de ella. Las demás familias incluso recaudaron dinero para ayudar a Dominga con los gastos del funeral.

Dominga les ha inculcado a sus hijas una disposición servicial y perseverante, incluso ante la adversidad. Después del fallecimiento de su marido, Dominga siguió contribuyendo a la comunidad, quizás más que antes. "Es una mujer que sigue adelante", dice Zavala. "Ella es una mujer que dijo 'sí, necesito ayuda en este momento, pero voy a seguir adelante porque quiero algo mejor para mis niñas'". Zavala afirma que esta cualidad se ha transferido a sus hijas. "Liliana es una excelente estudiante, ha sido tan fuerte. Estoy muy orgullosa de ella. Trabaja para lograr lo que quiere”.

"Al trabajar con los estudiantes en el programa, [te das cuenta de que] cada uno de ellos tiene una historia", dice Zavala. "Algunos están felices, otros están tristes, pero al verlos todos los días, ver cómo crecen y cambian, [la experiencia] te llega hasta adentro y se convierte en parte de ti. Cuando no están aquí, los extraño. Quiero ver sus sonrisas y escuchar sus risas. Por eso estamos aquí”.

Liliana, sus hermanas y su mamá nunca tendrán que sentirse solas. Bien sea en los momentos de dolor o de alegría, el personal, los estudiantes y los padres de la Cook Library Center se han convertido en una familia.

 

Allison Palm, pasante en Grandville Avenue Arts and Humanities, escribió este artículo. Emily Hunsberger, de Tertulia, lo tradujo al español.

 

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